ECOCOSMÉTICA CERTIFICADA

El crimen de la belleza artificial
OJO CON AQUELO CON LO QUE
TE ADORNAS O TE LIMPIAS

Fecha de publicación: 1-07-2017

Revista: The Ecologist para España y Latinoamérica

Beatriz Calvo nos alerta de los productos químicos peligrosos que se encuentran en muchos productos de higiene o cosmética decorativa que utilizamos a diario. Ojo con qué te lavas, ojo con qué te maquillas, ojo con qué te pintas, ojo con qué lavas a tus bebés, ojo cómo os perfumáis…

La belleza no es un crimen. Este es el único concentrado de vida que devuelve la juventud a tu piel. Involúcrate por la belleza real, únete para el desarrollo de la autoestima”. Los reclamos publicitarios de las grandes multinacionales de la cosmética son cada vez más finos, sibilinos, más conocedores de la frágil psicología de los hombres contemporáneos, necesitados de una pertenencia a una extraña civilización que ha puesto en la belleza externa y en mitos como el de la eterna juventud el sustituto de una belleza que es el esplendor de una verdad que abre la puerta a la verdadera felicidad genuina.

LA SOCIEDAD DEL ESPECTÁCULO
La cosmética, la actividad de adornar, lavar, perfumar o repintar las estatuas de los dioses de los antiguos griegos ha ido perdiendo como todo, en el camino del tiempo, su relación con el cosmos, el orden bello que rige el universo y se ha convertido en un objeto de consumo que promete falsamente en sus anuncios la felicidad perdida, por los años, las arrugas, las imperfecciones de la piel, defectos de lo humano que no son admitidas en una sociedad del espectáculo, de la máscara, del engaño, del felicismo artificioso basado en una imagen.
Una industria poderosa ha encontrado en la insatisfacción y en el miedo a envejecer de una cultura que detesta ese proceso, pues es la antesala de la muerte que también niega, un nicho de mercado jugoso y no tienen ningún escrúpulo en potenciar esa debilidad con sus malas artes publicitarias ni en utilizar en sus productos todo tipo de tóxicos que día tras día penetran el órgano más extenso de nuestro organismo, la piel.

COMPUESTOS QUÍMICOS
La industria cosmética ha convertido a la piel, la primera línea de defensa de nuestro organismo contra los elementos del mundo externo, en la puerta de entrada, ya que es semipermeable, a una batería ingente de compuestos químicos, algunos declarados por estudios como altamente tóxicos por su capacidad de tener efectos irreversibles, como cáncer o daños genéticos y porque no se eliminan ni se metabolizan y, por tanto, se acumulan en el cuerpo (sustancias químicas bioacumulativas y persistentes).
Para el doctor Miquel Porta: “Los efectos de los compuestos tóxicos persistentes a dosis 'bajas' pero constantes, a lo largo de toda la vida, son reales: infertilidad, endometriosis, malformaciones congénitas, proble-mas de desarrollo y de aprendizaje, alteraciones hormonales e inmuno-lógicas, diabetes tipo 2, promoción de cánceres, genotoxicidad indirecta y epigenética, enfermedades neuroló-gicas… En algunas dolencias es proba-ble que la exposición durante toda la vida a dosis 'bajas' tenga mayor rele-vancia causal que la exposición breve a dosis altas. Es difícil pensar en otro proceso que sea a la vez tan global y multidimensional”.
Si tenemos en cuenta que una mujer puede utilizar hasta 25 productos cosméticos diarios (desde el gel de ducha e íntimo, champú, dentífrico, desodorante y perfume, hasta toda la cosmética decorativa (laca de uñas, maquillaje, pintalabios, mascaras, sombras de ojos, tónico, desmaquillante), pasando por cremas hidratantes, antiarrugas, leche corporal, anti-celulíticas, protección solar, etc., estaríamos ante unas 9.000 aplicaciones anuales de elementos nocivos de un peligroso cóctel explosivo. Mientras somos capaces de presionar a nuestros gobiernos para que no se dejen presionar por los lobbies para hacer leyes laxas con los tóxicos y que además no se respetan, tomemos nota de los elementos químicos más utilizados en la cosmética convencional, para retirarlos de nuestra bendita y agredida piel.

Beatriz Calvo

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TOMA NOTA
LA INVASIÓN DE LOS EXTRATERRESTRES
En todo cosmético y productos de aseo personal encontramos distintos componentes como el excipiente, principios activos, colorantes, conservantes, antioxidantes, antimicrobianos, perfumes, correctores del pH, espesantes, solubilizantes, emulgentes, suavizantes, secuestradores de iones metálicos, etc., y en cada uno de ellos puede haber varios elementos o compuestos químicos.

Excipiente. Representa la base del cosmético y está producido a base de los aceites minerales que se obtienen de los residuos de la destilación del petróleo (parafinas, vaselinas o las derivadas del silicio -siliconas-). Sobre la piel actúan por oclusión, taponando los poros e impidiendo la transpiración. Son verdaderos extraterrestres que el cuerpo no puede ni transformar ni eliminar y se acumulan en órganos como hígado, riñones y sistema linfático, entre otros. Son cancerígenos. Búscalos como paraffinum liquidum, petroleum….

Formaldeídos y derivados (conservantes). Declarado cancerígeno, ya no se utiliza como tal sino sus derivados supuestamente menos peligrosos. Fíjate en los ingredientes como diazolidinil urea y en la siglas DM como conservante químico.

Ftalatos (disolventes, fijadores). Se usan en cremas, esmaltes de uñas, lacas o desodorantes. Varios de estos compuestos no están permitidos en la formulación de cosméticos como el BBP, DEHP y DBT, pero siguen utilizándose el DEHP y el DMP, especialmente en la elaboración de perfumes. Interfieren el funcionamiento del sistema hormonal y reproductor, incrementando el riesgo de padecer cáncer en la mujer. Son especialmente peligrosos durante el periodo de gestación. Los ftalatos flanquean desagües y depuradoras llegando a los mares donde asimilados en el organismo de algunos tipos de peces e, imitando la acción de una hormona, consiguen que algunos machos de los mismos cambien de sexo.

Parabenes (conservantes). Tras encontrarse restos de estas sustancias en muestras de tejido afectadas por cáncer de mama, han empezado a considerarse peligrosos, siendo actualmente evitados por muchos fabricantes.

Nitroalmizcles y policiclínicos (fijadores). Son sustancias químicas sintéticas que sustituyen a los almizcles naturales utilizados como fijadores en los perfumes. Se acumulan en el organismo y pueden llegar al bebé a través de la leche materna. A pesar de que afectan a nuestro sistema hormonal por su toxicidad, la legislación los acepta si no se superan ciertas dosis. Atentos a ellos y a otros como AHTN Y HHCD con consecuencias similares para la salud.

PEG o Polietilenglicoles (emulgente, detergente). Presentes en los detergentes con esas siglas PEG o por las letras ETH contienen dioxinas que son residuos tóxicos que se han asociado con la aparición de cáncer y defectos congénitos. Atención al Sodium Lauryl Sulfate, muy irritante, y en el 90 % de los champús y dentífricos. Se almacena en corazón, hígado, pulmón, cerebro y ojos. Afecta al sistema inmune y modifica los genes. Una bomba.

Combinaciones explosivas. Revisa las etiquetas y, si en tu producto aparece triethanolamine y también bronopol o bronidox, pueden generarse nitrosaminas, las cuales son cancerígenas. También pueden generarse por la combinación de aminas con Sodium Lauryl Sulfate o Sodium Laureth Sulfate.
Otros peligros son el mercurio, neutóxico, en los maquillajes y desmaquillantes. Ojo al talco en maquillajes y polvos para bebés, preservativos, etc.: provoca fibrosis en las trompas de Falopio e infertilidad. Ojo al dioxano en el 50% de los cosméticos. Ojo al DEA, presente en más de 900 productos cosméticos y del hogar y miles de sustancias más como el cloruro de banzalconio, tensioactivos aniónicos, cocoamidropropyl betaína. TEA compuestos, Triclosan…
Los extraterrestres han invadido la tierra y nuestras pieles. Despierta.

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TÓXICOS PELIGROSOS BIOACUMULATIVOS
NI SE ELIMINAN NI SE METABOLIZAN

La industria petroquímica rompió los límites de la evolución biológica y, bBviando el funcionamiento probado de la vida, de la biología, empezó a fabricar toda serie de productos incompatibles con la química de los seres vivos sin tener en cuenta muchas veces el verdadero valor social de sus productos. Décadas después de su irrupción en la naturaleza empiezan a verse algunas de las
consecuencias.
Una de las propiedades que provocan que una sustancia sea clasificada como tal es su capacidad de tener efectos irreversibles, como cáncer o daños genéticos. Esto es lo que entendemos por “tóxico”. Otra propiedad que convierte a un químico en sustancia extremadamente preocupante es que no se elimine ni se metabolice y que, por tanto, se acumule en el cuerpo (sustancias químicas bioacumulativas y persistentes).
Este cóctel tóxico al que nos enfrentamos cada día tiene consecuencias que podrían explicar el aumento exponencial de cánceres, fibromialgias, sensibilidades químicas múltiples, fatigas crónicas, alergias… La Dra. Pilar Muñoz Calero, en representación de la nueva medicina ambiental, sostiene con todo tipo de pruebas que el stablishment sanitario no quiere escuchar, obviamente por sus intereses creados..