PERMACULTURA

DAVID HOLMGREN:
"Debemos parar el crecimiento económico ya,
s
i queremos evitar el caos y el sufrimiento"

Fecha de publicación: 1-04-2017

Revista: The Ecologist para España y Latinoamérica

 

Está considerado junto a Bill Mollison el padre de la permacultura. En la década de los 70 publicaron el tratado "Permacultura One", resultado de sus múltiples investigaciones. Desde entonces, se ha dedicado a probar y refinar su idea original y en 2002 publicó "Permaculture: Principles & Pathways Beyond Sustainability". Nos atiende desde Melliodora, su centro de permacultura en Australia.

-¿Cómo era hablar en los 70 de permacultura?
-Entre las dos crisis del petróleo de 1973 y 1979 se inició un periodo, especialmente en los países de habla inglesa, en el que fue creciendo el interés en relación al concepto de lo que hoy conocemos como sostenibilidad. Algunos medios de comunicación comenzaron a hacerse eco, pero sobre todo, dentro del mundo académico, se comenzó a hablar de agricultura orgánica, tecnología alternativa, comunidades indígenas… Había un contexto social en el que fue fácil que nacieran nuevas ideas ecológicas.

ECOLOGÍA E INESTABILIDAD
-¿Cómo han cambiado las cosas desde entonces?

-La Historia ha demostrado que las ideas ecologistas nacen cuando la situación económica es inestable; cuando la economía crece rápido estas ideas tienden a tener menos interés. En la década de los 80, con la imposición del modelo capitalista, se sufrió un gran retroceso. Hubo una pequeña luz a finales de los 80 y comienzos de los 90 y después, más tarde, entre 1992 y 1998, gracias al Protocolo de Kioto (1997), también se avanzó algo. En 2008, con la crisis financiera global, se crea este nuevo interés en torno a ideas ligadas de alguna manera a la permacultura, se comienza a hablar de la idea de “crear el mundo que nosotros queremos”. Estos grandes macrocambios han influido sin duda sobre la evolución de la permacultura. Hoy en día, la permacultura ya cuenta con todos esos profesores de segunda generación y proyectos que se han extendido por todo el mundo. Esto no significa que la permacultura se vaya a hacer mayoritaria, pero con el tiempo, según vamos migrando del crecimiento económico a la contracción económica, la permacultura jugará un papel más importante en el mundo.

-¿Cómo explicarías qué es la permacultura a una persona que no ha escuchado nada sobre ella antes?
-En realidad, la permacultura significa cosas diferentes para cada persona. En los países anglosajones la permacultura es entendida como un sistema de diseño basado en procesos sostenibles, especialmente en la agricultura ecológica. La gente mayor que todavía está conectada al campo diría que la permacultura es sencillamente sentido común. Y mi respuesta es que gran parte de la permacultura es efectivamente sentido común, pero este “sentido común” ha dejado de ser común hoy en día. El mundo moderno ha dejado a la gente inválida y hay una necesidad real por redescubrir. En los próximos años estaremos luchando con el concepto de cambio acelerado. La idea de que podremos crear rápidamente algún tipo de sistema sostenible es, en mi opinión, una ilusión. Creo que para lograr este sistema sostenible habrá que crear nuevas posibilidades que no existían antes de la industrialización.

PERMACULTURA ES ADAPTARSE A UN MUNDO CAMBIANTE
-¿Es posible conseguir un sistema basado en la permacultura?

-La permacultura es una adaptación creativa a un mundo donde cada generación tendrá que hacer algo diferente a lo que hicieron las generaciones anteriores. Mi definición es que no es igual a la idea de sostenibilidad porque la sostenibilidad es un sistema que puede existir continuamente, mientras que la permacultura diseña sistemas de diseño para que las futuras generaciones puedan diseñar nuevos sistemas. Valores y estrategias que son apropiadas en un lugar y en un tiempo o en el mundo actual… pueden ser completamente inapropiados en el futuro. Permacultura es la idea de adaptarse a un mundo cambiante.

-¿Qué consejos darías a una persona que está pensando en seguir vuestros pasos?
-El entorno es siempre crucial. Uno de los retos de la permacultura en la mente moderna es el de desbancar la idea de que hay una gran solución para un problema de gran importancia. Pero tal y como explica la permacultura, las técnicas e incluso las estrategias son diferentes dependiendo de la situación porque la naturaleza es diversa. Uno de los grandes problemas hoy en día es que incluso la gente con estudios superiores tiene una carencia importante de conocimientos técnicos. Tienen conocimientos muy específicos que los convierten en personas dependientes. Mi consejo para los jóvenes es que desarrollen estas actitudes técnicas que le proporcionarán cierta independencia, que se actualicen constantemente y la mejor manera es conectarse a redes de personas donde este desarrollo de actitudes puede ocurrir de forma espontánea. La permacultura se está expandiendo a través de las actividades que se desarrollan dentro de las comunidades. La gente que se interesa por la permacultura viene de perspectivas muy diferentes… Algunas están interesadas por temas ecológicos o de paisajismo; otras tienen interés por la salud holística; pero todos acaban llegando a la misma conclusión, que es que la alimentación sostenible es el objetivo final de la permacultura.

AUTOSUFICIENCIA
-¿La autosuficiencia es posible?

-Cuando vivía con mi pareja en Central Victoria, en los 80, sin el objetivo de ser autosuficientes conseguimos ser más autosuficientes en comida que nadie que conociésemos entonces. Después, en 1994, viajamos por varias redes de permacultura en Europa y estuvimos en dos lugares, uno en el centro de Italia y otro en Suecia, donde creo que fuimos más autosuficientes en cuanto a comida se refiere de lo que nunca antes habíamos sido. Hoy en día también intentamos ser autosuficientes, pero ahora te estoy hablando a través de Skype en un ordenador portátil de segunda generación y aunque mi hijo tiene conocimientos informáticos depende de una cadena de suministros, porque tiene que utilizar piezas ya fabricadas que él no puede manufacturar. Así que sí, somos dependientes del resto del mundo en muchos aspectos, pero nosotros no construimos nuestras expectativas alrededor de estas cosas. En lo relacionado con la comida, es interesante ver el cambio que se ha producido y cómo la gente moderna necesita tener un presupuesto mínimo para poder alimentarse. Un cambio en las clases medias a hacerse más autosuficientes sería una amenaza para el sistema actual. No se trata de ser 100% autosuficientes y tampoco se trata de que el 100% de la población haga un cambio hacia un mundo que opere en los términos de la permacultura; en mi opinión solo con que el 20% de la población lo hiciese podría llevarnos a un gran cambio social.

-¿Cómo de lejos estamos de alcanzar ese 20%?
-Queda un largo camino… Puede ser que hoy en día el 1% de la población esté influenciada por la permacultura, hay otro 1% que está haciendo algo a pesar de que ellos no lo asocian a la permacultura y solamente un 0,1% son personas que han hecho un cambio radical y están construyendo una economía paralela. Por lo que estamos todavía muy lejos de alcanzar esa cifra. Pero estos procesos se aceleran cuando las economías centrales se hacen menos y menos funcionales. Estoy convencido de que estos cambios podrían llegar a través del caos y procesos negativos porque no ha habido ningún tipo de plan y no se han creado estructuras desde arriba para fomentar estos cambios.

PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES Y SOCIALES
-¿Cuál es para ti el mayor problema medioambiental al que nos enfrentamos?

-Hay dos problemas clave: el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad. Aunque yo soy un poco más escéptico en cuanto a este último. Creo que hay una historia silenciada sobre la capacidad de resiliencia de la naturaleza y restructuración creativa. De todas maneras, creo que el error al enfrentar los problemas medioambientales pasa por intentar aislarlos de otros problemas de corte económico y social, pero no se pueden separar porque están todos interconectados. No se puede buscar una solución al cambio climático sin hablar de la inestabilidad geopolítica, las guerras en Oriente Medio, o la dependencia energética del sistema actual.

-¿Qué podemos hacer para poner solución a estos problemas?
-Muchos ecologistas están diciendo ahora que el cambio climático es una amenaza para el crecimiento de la Humanidad. Mucha gente está simplemente esperando, quieren sacar todos los beneficios del crecimiento económico. Yo sugiero que paremos el crecimiento de la economía moderna cuanto antes, porque más tarde o más temprano va a detenerse por la inestabilidad financiera, la falta de recursos y las presiones geopolíticas… Es mejor pararlo más pronto que tarde porque de otra manera ocurrirá en un contexto de caos y sufrimiento.

Tamara Novoa