AYUNO

MIGUEL LUQUI:
"Dejar de comer es también una liberación"

Fecha de publicación: 1-01 -2017

Revista: The Ecologist para España y Latinoamérica

 

Es un reputado homeópata y un médico “de los de antes”, que sabe que el ser humano es algo más que biología. Él es otro de los doctores que en España tiene en cuenta el ayuno como herramienta para que el organismo recupere la salud. Hablamos con este hombre amable y sabio muy vinculado al mundo espiritual.

-¿Por qué se está perdiendo la costumbre de ayunar a pesar de su importancia?
-Es muy difícil cambiar de hábitos, incluso de los que percibimos como dañinos y nos damos cuenta de que no nos convienen. Modificar una costumbre, más aún si responde a una necesidad y nos da un cierto placer, requiere un esfuerzo de la voluntad a lo que somos poco dados. La vida cotidiana está llena de contrariedades y sinsabores, de deseos no alcanzados; la forma más fácil y rápida de gratificarse y obtener algo de satisfacción es comiendo o bebiendo. Ayunar significa contrariar de nuevo el deseo, aunque sea por un fin más elevado, como obtener mejor salud y en general no nos gusta la contrariedad ni estar insatisfechos.

UNA LIBERACIÓN
-¿Además de para la salud para qué otras cosas es importante ayunar?

-Dejar de comer también es una liberación. Invertimos muchísimo tiempo y energía en obtener el dinero, comprar, acarrear la comida, cocinar, comer, digerir y eliminar los residuos, contando con que todo vaya bien y no surjan problemas en alguna de las fases de este proceso. Ayunar es, en cierto sentido, comparable a un viaje a territorio exótico. La ruptura de hábitos y automatismos, más la obtención de tiempo libre, expande la conciencia, nos libera momentáneamente del servicio de nuestro cuerpo y posibilita experimentar vivencias no ligadas a los apetitos. Se puede decir que quien no ha practicado nunca el ayuno no se conoce a sí mismo.

-¿Nuestro aparato digestivo necesita parar de vez en cuando para recomponerse?
-Somos como una sofisticada nave, conducida por un piloto con muchos problemas, caprichoso e ignorante en la mayoría de los casos. Parar y ausentarnos durante el sueño lo reconocemos todos como indispensable para que nuestro organismo se recomponga y poder seguir funcionando. Practicar alguna forma de ayuno o restricción en la cantidad o en la frecuencia de alimentos posibilita que el cuerpo, como en el sueño, se regenere y recupere su equilibrio. El organismo sano desea lo que le conviene y da señales claras cuando su sistema digestivo necesita reposo; hacer caso de esas sensaciones y no comer sin hambre, como hacen los niños y muchos animales, evita males mayores. El organismo intoxicado y enfermo hace que deseemos lo que no es saludable y nos va a hacer daño.

LOS RESIDUOS
-¿Qué pasa cuando no descansa nunca?

-Que se saturan de residuos los órganos encargados de la eliminación de los productos del metabolismo, el intestino en primer lugar y también las vías biliares, las urinarias, la piel. Luego, dependiendo de las predisposiciones y tendencias heredadas de cada individuo, pueden aparecer síntomas circulatorios, respiratorios, articulares o alteraciones de la inmunidad, entre ellas algunos tipos de carcinomas.

-¿Son muchas las enfermedades que tienen que ver con el comer más de la cuenta?
-Muchas enfermedades están directamente relacionadas con el exceso de comida, no solamente la obesidad, plaga característica de nuestra época. Es fácil comprender que si sometemos un sistema a un exceso de aportes de cualquier tipo, le provocamos un estrés que le hará romperse por sus puntos más débiles y manifestar las enfermedades a las que esté genéticamente predispuesto. También hay que tener en cuenta el tipo de comida del que se hacen los excesos más comunes como las harinas refinadas, el azúcar, las carnes procesadas, las grasas animales. Si además no le damos tiempo al cuerpo para que elimine lo que le sobra, se va a depositar fuera de lugar provocando graves obstrucciones de cualquiera de nuestros tubos.

¿POR QUÉ?
-¿Por qué comemos más de la cuenta ? ¿Tiene que ver con algún tipo de frustración?

-Pocas veces es el hambre lo que nos lleva a comer. Hábitos, horarios, costumbres, rutinas y muchos otros condicionamientos individuales y sociales… pasan por encima de la necesidad o no de ingerir alimentos. Las señales que el cuerpo nos da quedan amortiguadas, acalladas y confundidas dentro de muchas otras. Una de las funciones del ayuno es conectarnos con nosotros mismos para poder identificar correctamente nuestros deseos. Comer produce placer y el estómago lleno nos hace sentir satisfechos aunque sea por un ratito. Obtener eso mismo por otras vías es más difícil, cuesta mucho más esfuerzo y en numerosas circunstancias se vive como inalcanzable.

-¿De qué manera se concilia el tratamiento homeopático y el ayuno?
-El tratamiento homeopático proporciona al cuerpo la información necesaria para poner en marcha sus propios recursos curativos. Si la reacción que provoca el remedio se encuentra obstruidas y atascadas las vías de salida por residuos y depósitos tóxicos, el inicio del tratamiento puede ser molesto. También cuando esto ocurre no se deben utilizar potencias elevadas. En mi práctica diaria tengo muy en cuenta este asunto y siempre acompaño el tratamiento homeopático de consejos dietéticos. Suelo recomendar ayunos parciales, con las frutas de la estación o con arroz integral, antes de dar remedios de acción profunda. Muchos síntomas y trastornos funcionales se resuelven sin necesidad de remedios homeopáticos, haciendo un poco de limpieza de hábitos o ayunos breves.

LOS ATAQUES
-¿Por qué la homeopatía recibe tantos ataques?

-Muy poca gente tenía noticia de la homeopatía cuando empezamos a practicarla en los años ochenta; hoy la mayoría de la gente ha tenido algún contacto con medicamentos homeopáticos y muchos son usuarios habituales. El volumen de negocio de los laboratorios que fabrican los remedios es muy importante. Otras empresas farmacéuticas, muy poderosas, pierden cuota de mercado y ven amenazados sus enormes beneficios. El entorno de crisis económica les ha proporcionado el momento adecuado para esta agresiva campaña de desprestigio. Hay una mala homeopatía que merece las críticas que recibe porque muchos se han aprovechado de esta onda expansiva y se atreven a prescribir medicamentos sin tener una formación adecuada y los fabricantes, buscando beneficios a corto plazo, promueven la venta de preparados “homeopáticos” de muy dudosa eficacia. La práctica correcta de la homeopatía requiere un conocimiento profundo del ser humano, tanto de sus síntomas físicos como de los conflictos, dificultades y tensiones que dificultan su adaptación. La elección del tratamiento más eficaz y conveniente es una tarea minuciosa, artesanal, para la que se necesita tiempo y mucha preparación intelectual y humana. Está claro que el interés del mercado va por otro lado.

Pedro Burruezo

 

UN CURRÍCULO EXTENSO
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Miguel Luqui es médico licenciado por la Universidad de Barcelona en el año 1979. Formado en Medicina Tradicional China con el profesor J. Lavier en Montpellier y Lyon. Miembro de la Société Médicale d´Acupunture Chinoise. Él nos dice: “Comienzo el estudio de la homeopatía con el Dr. E. Peiró en Barcelona y obtengo el título de la Escuela Médico Homeopática de Buenos Aires. He participado como presidente de la Academia Médico Homeopática de Barcelona en la difusión de la homeopatía clásica, impartiendo cursos como profesor de Materia Médica y publicando en revistas profesionales y de divulgación. Sigo siendo alumno deseoso de profundizar en el arte de curar y continúo dedicado a la atención de personas enfermas, tratando de acompañar en el proceso curativo y ayudar a restablecer la salud de forma suave, rápida y permanente”.

Dr. Miguel Luqui Garde
www.miguelluquigarde.es