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NIÑOS, LÍNEAS DE ALTA TENSIÓN Y CÁNCER

Fecha de publicación: 1-4-2005

Revista: The Ecologist para España y Latinoamérica

Todos los que viven cerca de líneas de alta tensión están expuestos y, especialmente los niños (puesto que tienen un sistema inmunológico más vulnerable), a padecer leucemias y otros tipos de cánceres, como el de cerebro. Aunque el presente artículo se centra en los datos epidemiológicos y la legislación francesa, el problema es extrapolable a todo el planeta.

Los efectos nocivos de los campos electromagnéticos (CEM) sobre los organismos vivos han sido puestos en evidencia tanto en animales como en seres humanos. Se observa, ante la exposición, una perturbación del sistema inmunitario (con pérdida del 25% de capacidad de destrucción de células cancerígenas) así como efectos promotores o copromotores de carcinogénesis (1).
Para W.Ross Adey, presidente del Consejo Nacional Americano Contra las Radiaciones No Ionizantes (NCRP por sus siglas en inglés), directivo de la Agencia Americana de Protección Medioambiental (EPA por sus siglas en inglés) y miembro de la Universidad de Medicina de California, “los estudios indican una conjunción entre las acciones de los promotores químicos de cánceres y los CEM en el nivel de la membrana celular como una etapa clave en la formación de tumores” (2).

LEUCEMIAS Y CÁNCERES DE CEREBRO
Un primer gran estudio epidemiológico, realizado por Wertheimer en 1979, halla un riesgo significativo de leucemias y de cánceres de cerebro en personas que viven cerca de líneas de alta tensión. Otros numerosos estudios, siguiendo por el mismo camino, han llegado a similares conclusiones. En 1992, la empresa EDF (Electrificité de France) demanda al Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica (INSERM por sus siglas en francés) analizar los diferentes estudios epidemiológicos realizados sobre esta causa (3). Se puede leer en la página 22 de este informe que “ha sido hallada una coherencia entre los estudios, una ausencia de efecto de confusión y una cierta constancia en la asociación evidente entre la proximidad a las líneas de alta tensión y los cánceres infantiles (las leucemias); concluimos que, habida cuenta del estado actual de conocimiento sobre el tema, debemos admitir la posibilidad de relación entre la exposición a campos electromagnéticos y la aparición de leucemias”.
El INSERM prefirió entonces esperar el resultado de un megaanálisis posterior con el fin de confirmar o no el riesgo. El informe se publicó en 1995 por Maria Feychting (5) y concluye que los niños sometidos a un campo de 2 mG tienen un riesgo dos veces mayor de padecer leucemia; los niños sometidos a un campo de 5 mG corren un riesgo 5,1 veces mayor que los demás. Todos los demás estudios citados en el informe del INSERM, en las páginas 39 y 40, confirman el riesgo de leucemia encontrándose un umbral de aparición de riesgo a partir de una exposición a 2-3 mG por hora (de media) en la mayor parte del tiempo, un riesgo significativo estadísticamente. 
En cuanto a la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta institución publicó en su memoria 205 de noviembre de 1998: “En junio de 1998, el Instituto Nacional de Ciencias de Salud y Medio Ambiente de EE.UU. (NIEHS por sus siglas en inglés) reunió a un grupo de expertos internacionales multidisciplinares que concluyeron, fundando sus conclusiones en los criterios establecidos por el Centro Internacional de Investigación y Cáncer de Lyon (CIRC por sus siglas en francés), que ‘los campos de baja frecuencia deberían ser considerados como posiblemente cancerígenos para el hombre’”. Esto corresponde a la clase 2B de categorías de sustancias consideradas cancerígenas, entre las cuales se encuentran, también, el plomo y la gasolina.

PROFESIONALES DE LA ELECTRICIDAD
Los estudios que han sido llevados a cabo entre el personal de empresas dedicadas al suministro de electricidad, en Francia y en diferentes países, tienen unos resultados que pueden ser extrapolados a los adultos de todo el mundo que viven en las proximidades de líneas eléctricas de fuerte amperaje. En los estudios analizados antes de 1992, el INSERM halló un riesgo aumentado en el caso de leucemia, tumores de cerebro y cáncer de mama. El INSERM llegó a la conclusión de que la actividad de los CEM es promotora del proceso cancerígeno, pero, una vez más, esta institución decidió que necesitaba más estudios para llegar a la misma resolución.
Estos estudios (6) han vuelto a llegar a la conclusión de que existe una relación obvia entre exposición a CEM y leucemia, y esto es así desde una exposición de 2-3 mG por hora (de media). La asociación entre CEM y cáncer de mama y tumor cerebral ha sido una vez más evidenciada. En los hogares de los asalariados de EDF, donde el campo electromagnético es para tenerlo en cuenta, el riesgo de cáncer de cerebro es tres veces mayor que lo normal (7).

EL DOBLE DISCURSO DE EDF
A pesar de todos estos estudios confirmando los peligros, EDF ha dejado vivir a familias enteras de sus asalariados en las viviendas situadas muy cerca de las líneas. En general, la respuesta de los servicios de salud de EDF siempre es la misma: “Es verdaderamente imposible demostrar una toxicidad cancerígena a pesar de los veinte años que llevamos haciendo estudios”. El director adjunto del servicio de estudios médicos de EDF fue durante un tiempo el Dr William Dab, “especialista” en el Principio de Precaución, miembro del Conseil Superior d’ Hygiène Publique de France en 1996 (fecha en la cual fue el único que dio aviso sobre la aparición de informes que daban cuenta de los riesgos para la salud humana relacionados con la exposición a CEM), ex profesor de la École National de Santé Publique. Con fecha del 11 de agosto de 1997, el Dr Dab, sin embargo, escribió al Dr Pourrier: “En lo que respecta a las leucemias declaradas en niños, un artículo publicado el 3 de julio de 1997 en el New England Journal of Medecine por un equipo del National Cancer Institute de EE.UU. ha estudiado específicamente el tipo de leucemia linfoide aguda. Este estudio, el más importante jamás realizado hasta la fecha, ha dado negativo en lo que concierne a las sospechas de relación entre esta enfermedad y la exposición a CEM. Le adjunto el estudio”. Se ha escrito en este artículo que a 2 mG hay una aparición de riesgo y que a 3 mG el riesgo de aparición de leucemia aumenta significativamente. Es preciso añadir que el estudio no tiene una magnitud para ser considerado “el más importante jamás realizado hasta la fecha”.

¿QUÉ HACE EL GOBIERNO FRANCÉS? NADA
El Parlamento europeo demanda, en su resolución del 5 de mayo de 1994, la instauración de corredores de líneas en el interior de las cuales toda actividad permanente o la posibilidad de ser habitadas serán excluidas, así como la puesta a punto de un sistema de expropiación y de indemnización para la población cercana. Luxemburgo e Italia (8) han prohibido construir bajo las líneas. Pero, en Francia, nada.
Cuando han sido cuestionados en lo referente a estos asuntos, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Medio Ambiente responden de manera similar basándose en los datos poco imparciales de New England Journal of Medecine, mencionados anteriormente (9).
La ministra de Salud se apoyaba igualmente en el informe del Conseil Supérieur d’ Hygiène Publique de Francia de 1996, en el que los responsables del informe eran los doctores Lambrozo y Dab, respectivamente ¡¡¡director y director adjunto del servicio de estudios médicos de EDF en esa fecha!!! ¡Son, pues, los asalariados de una empresa comercial los que juzgan la inocuidad de un producto que es puesto a la venta por la misma empresa!

DEBATES SIN CONCLUSIONES
El 26 de marzo de 1999, tuvo lugar un coloquio en la Assemblée National, organizado por la señora Rivasi, diputada por el PS por Drôme. Los científicos interrogados reconocieron el papel cancerígeno de los CEM que emanan de las líneas de alta tensión. El 14 de abril de 2000, una enmienda que propone transformar las líneas de alta tensión en instalaciones clasificadas fue adoptada por los diputados. M. Blazy, diputado por el PS en Val d’Oise, fue el promotor de la iniciativa. El Senado francés rechazó la enmienda el 3 de mayo de ese mismo año, a pesar de que la Association AntiGauss informara a cada senador de los resultados epidemiológicos. M. Besson, secretario de Estado, reconoció que “si el problema propuesto es bien real, la solución adoptada por la Assemblée Nationale no es satisfactoria¼”.
Basándonos en los estudios del INSERM y en los trabajos de M. Feychting citados anteriormente, podemos concluir que existe un riesgo colectivo fiable más un riesgo individual muy grande. Así, por cada tres personas sometidas a un campo medio de 5 mG durante diez años, existe una probabilidad sobre 133 de que una de ellas padezca leucemia, enfermedad que se declara sin síntomas anunciadores. Teniendo en cuenta la cantidad de personas expuestas en Francia, podemos estimar no en menos de un centenar las leucemias inducidas en niños por las líneas de alta tensión en los últimos años.
El Principio de Precaución es aquel según el cual la ausencia de certidumbres no debe retardar la adopción de medidas dirigidas a prevenir un riesgo de estragos graves e irreversibles. A título de comparación, un medicamento sospechoso de entrañar algún problema de salud sería inmediatamente retirado de la venta. ¿Qué espera el gobierno de Francia para actuar?


Gilles Pourrier y Patricia Núñez son especialistas en problemas de salud asociados a los campos electromagnéticos. Ambos presiden la Associacion AntiGauss en Francia


Notas
1. Santini, Roger (1995). Nôtre santé face aux champs électriques et magnétiques. Editions Sully.
2. Conclusión de un simposio organizado por la UE. Londres. 27-X-1994.
3. INSERM. 1993. Effets des champs électriques et magnétiques de très basse fréquence sur la santé. Analyse de la littératura épidémiologique. Editions INSERM.
4. Op. Cit. Pag. 36.
5. Feychting, Maria. 1995. Magnetic fields and childhood cancer. European Journal of Cancer. Vol. 31 A. Nº 12. PP. 2035-2039.
6. Risques de cancer liés à l’exposition professionnelle aux champs magnétiques de très basse fréquence chez les salariés des compagnies d’electricité en Ontario, au Quebec et en France: 1970-1989. Ameircan Journal of Epidemiology (1994): 139 (6): pp. 550-572 y 144: 150-160 (1996).
7. American Journal of Epidemiology (1996): 144: 1107-21.
8. En Italia, el director de la red de distribución eléctrica y dos de sus equipos dirigentes se sometieron a un juicio por “homicidio involuntario y falsificación de documentos” tras un número elevado de casos de leucemias declarados entre los niños de las escuelas próximas a las líneas de alta tensión.
9. Respuesta del subdirector de responsabilidad sanitaria del Ministerio de la Salud, 22-XII-1997. Respuesta de la ministra de Medio Ambiente francesa, Dominique Voynet, 3-IV-1998.


Bibliografía
Lannoye Paul, Nemry F., Santini R., et col. 1994. La pollution électromagnétique et la santé. Editions Frison-Roche. 180 pags.



 

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